Oracle Cloud incluye un nivel gratuito permanente con hasta 2 núcleos ARM, 12 GB de RAM y 200 GB de disco. Suficiente para montar tus propias herramientas sin pagar hosting. Esta guía te lleva de la cuenta nueva a la conexión SSH, incluyendo los tropiezos típicos del camino.
Entre los grandes proveedores de nube hay uno que regala un servidor de verdad, sin fecha de vencimiento: Oracle. Su nivel gratuito incluye una máquina virtual con especificaciones que superan a muchos VPS de 20 dólares mensuales, y no es una promoción de bienvenida sino parte permanente del servicio.
Esta guía es para quien sabe usar una terminal y entiende qué es un servidor, no tendrás que tocar la consola en la nube. Al final vas a tener una máquina corriendo y una conexión SSH funcionando.
Qué incluye exactamente el nivel gratuito
Oracle mezcla dos cosas en su Free Tier. La primera es el Free Trial: 300 dólares de crédito para gastar en lo que quieras durante 30 días. Eso se acaba. La segunda es lo que llaman Always Free: un conjunto de recursos que siguen disponibles para siempre, con o sin trial, sin pagar nada. Esta guía va sobre lo segundo.
En cómputo, el Always Free incluye instancias ARM (Ampere A1) con hasta 2 OCPU y 12 GB de RAM para cuentas nuevas, que puedes usar en una sola máquina o repartir en varias . A eso se suman 200 GB de almacenamiento en bloque, 10 TB de transferencia de salida al mes y dos micro instancias AMD adicionales de 1 GB de RAM cada una. Para dimensionarlo: con la máquina ARM corres Docker con varios servicios a la vez; con una micro AMD alcanza para un sitio estático o un monitor de disponibilidad.
Paso 1 · Crear la cuenta
El registro está en signup.cloud.oracle.com. Piden correo, datos personales y una tarjeta de crédito o débito. La tarjeta es solo para verificar identidad: Oracle hace una retención temporal que tu banco libera en unos días y no genera ningún cobro. No aceptan tarjetas prepago, virtuales ni de un solo uso, así que toca usar una real. Debes ser muy transparente aquí, usar dirección real, datos de tarjeta válidos, tarjeta a nombre del titular y no debe ser una tarjeta débito.
Hay una decisión en el registro que no se puede deshacer después: la región principal (home region). Es el centro de datos donde vivirán tus recursos gratuitos. Elige la más cercana a ti o a tus usuarios, pero con un matiz: las regiones más nuevas o pequeñas suelen tener menos capacidad disponible para instancias gratuitas. Si tu país tiene una región propia recién estrenada, considera una región vecina más establecida. Sobre esto volvemos al final, porque es la fuente del error más común de todo el proceso.
Una regla de juego más: Oracle permite una sola cuenta gratuita por persona, y las cuentas inactivas por más de 30 días pueden suspenderse. Si creas el servidor, úsalo.
Paso 2 · Crear la instancia
Dentro de la consola, el camino es el menú de hamburguesa → Compute → Instances → Create instance. El formulario tiene varias secciones y las importantes son tres.
Imagen: el sistema operativo. Oracle propone Oracle Linux por defecto, que funciona bien, pero si vienes del mundo de Docker y los apt install, cambia a Ubuntu 24.04. Casi toda la documentación que vas a encontrar en internet asume Ubuntu.
Shape: el tamaño de la máquina. Aquí está la clave del asunto. Haz clic en «Change shape», elige la categoría Ampere y el shape VM.Standard.A1.Flex. Es flexible: tú decides cuántos OCPU y cuánta RAM, con dos deslizadores. Pon lo que quieras dentro del límite gratuito. Un consejo práctico: si el sistema rechaza la configuración grande por falta de capacidad, prueba con 1 OCPU y 6 GB; una instancia ya creada se puede redimensionar después sin perder datos.
Disco: en la sección de Storage puedes dejar el volumen de arranque por defecto (unos 47 GB) o activarlo y subirlo. Como el límite gratuito total es 200 GB, ponerle 100 GB de una vez te ahorra una expansión futura.
Verás un panel de «Estimated cost» mostrando uno o dos dólares al mes. Ignóralo sin culpa: ese estimador muestra precios de lista y no descuenta lo que cubre el nivel gratuito. Mientras estés dentro de los límites Always Free, la factura real es cero.
Paso 3 · Las llaves SSH
Para entrar al servidor no usarás contraseña sino un par de llaves criptográficas: una privada que se queda en tu computador y una pública que le entregas a Oracle. Si nunca has generado unas, en Mac o Linux es un solo comando en la terminal:
ssh-keygen -t ed25519 -C "tunombre@tucomputador"
Acepta la ruta por defecto con Enter y decide si le pones una frase de seguridad (recomendable: protege la llave si alguien accede a tu equipo). En Windows, el mismo comando funciona en PowerShell desde Windows 10.
Luego muestra la llave pública con cat~/.ssh/id_ed25519.pub, copia la línea completa que empieza con ssh-ed25519, y en el formulario de Oracle elige la opción Paste public key y pégala. Cuidado con pegarla dos veces o partida: debe quedar una sola línea. La otra opción, dejar que Oracle genere las llaves, también funciona, pero entonces el botón Download private key es obligatorio antes de crear la instancia, porque esa llave no se vuelve a mostrar jamás.
Paso 4 · La red, el paso que a todos se les olvida
En la sección Networking, el asistente ofrece crear una red virtual (VCN) y una subred automáticamente. Acéptalo, pero verifica dos cosas. Primera: que la subred sea pública («Create new public subnet»). Segunda: que la opción Automatically assign public IPv4 address esté activada. Sin IP pública no hay forma de conectarse desde afuera, y el formulario a veces la deja desactivada por defecto.
Si el interruptor de la IP pública aparece bloqueado aunque la subred sea pública (le pasa a más gente de la que Oracle admitiría), no pelees con el formulario: crea la instancia sin IP y asígnala después desde la consola, en la sección de VNICs de la instancia. Toma dos minutos y el resultado es el mismo.
Un apunte para más adelante: si vas a servir una página web, tendrás que abrir los puertos 80 y 443 en la Security List de tu red. Por defecto Oracle solo abre el 22, el de SSH.
Paso 5 · Conectarse
Dale a Create y espera un par de minutos a que la instancia pase a estado Running. Copia la IP pública que aparece en su página de detalles y, desde tu terminal:
ssh ubuntu@TU_IP_PUBLICA
El usuario es ubuntu en imágenes Ubuntu y opc en Oracle Linux. Si entraste, ya tienes servidor. Los primeros comandos de rigor:
sudo apt update && sudo apt upgrade -y
curl -fsSL https://get.docker.com | sh
Con Docker instalado, el resto es el mundo conocido de cualquier VPS.
Si sale «Out of capacity»
Es probable que al darle Create te encuentres con este error: Out of capacity for shape VM.Standard.A1.Flex. No hiciste nada mal. Significa que el hardware ARM gratuito de tu región está agotado, porque estas máquinas son populares y la capacidad física es limitada. La propia FAQ de Oracle lo reconoce y admite que la espera puede tomar días.
Las salidas, en orden: pedir menos recursos (1 OCPU y 6 GB entra más fácil que 2 y 12), reintentar a distintas horas durante varios días, o actualizar la cuenta a Pay As You Go. Esta última suena a trampa pero no lo es: los recursos Always Free siguen sin costo con cuenta de pago, y Oracle da prioridad de capacidad a esas cuentas. El compromiso es que un descuido creando recursos fuera del nivel gratuito sí generaría factura, así que si tomas ese camino, configura una alerta de presupuesto el mismo día.
Qué montar ahí
Lo que quepa en la RAM que conseguiste. Con la máquina ARM completa corren cómodos un gestor de automatizaciones como n8n, un WordPress con su base de datos, varios sitios estáticos detrás de un proxy con SSL automático, o una base de datos PostgreSQL para tus proyectos.
Con una micro AMD de 1 GB alcanza para un monitor de disponibilidad tipo Uptime Kuma o un sitio hecho con un generador estático. La transferencia gratuita de 10 TB mensuales queda grande hasta para un sitio con tráfico serio.
Eso es lo básico. Un servidor propio se aprende usándolo: rompiéndolo en pruebas, restaurándolo, notando qué aguanta y qué no. Herramienta regalada no es lo mismo que oficio regalado, pero, si lo consigues, ya tendrías la primera.
Autor
Jacobis Aldana
Soy un pecador redimido por Jesucristo. Tengo el privilegio de estar casado con Keila y de criar juntos a Santiago y Jacobo. Pastor desde 2011, al mismo tiempo lidero una empresa de tecnología que sirve a otras organizaciones. Aprendiz perpetuo de muchas cosas y convencido de que no tenemos otro propósito en este mundo que glorificar a Dios en cada cosa que hagamos